Puntuación: 4 de 5.

Desde la primera secuencia de Splitsville (2025) podemos intuir que estamos ante una comida que se atreve sin reparos. La película entra en el terreno de las comedias para adultos que llevan el humor negro al extremo y escudriñan temáticas que sobrepasan los límites de la tradicional comedia romántica. Podemos ver cómo esta película tendrá dificultad para comunicarse con las masas y más aquellas que lleguen persuadidas por los aires del enredo romántico que el filme sugiere.

El director, guionista y protagonista Michael Angelo Covino encuentra la forma de que su historia trascienda gracias a la frescura que aporta a un género tan saturado. Covino nos presenta la clásica historia de parejas que enfrentan dificultades en sus relaciones y tendrán que recorrer un camino difícil antes de poder alcanzar la meta. Los cuatro personajes centrales son ejes opuestos y de ahí nace su fuerza dramática. El director también logra combinar muy bien la comedia física con diálogos mordaces para lograr un humor que bordea lo cínico, pero que funciona a la perfección.

Sin alejarse de su esencia, Splitsville nos presenta un subtexto que analiza las relaciones matrimoniales desde un punto de vista crítico y se mofa de los problemas tradicionales de la vida conyugal. Dakota Johnson, Adria Arjona, Kyle Marvin y el propio Michael Angelo Covino ofrecen interpretaciones contundentes y logran una química formidable en pantalla. Ese elenco se convierte en una piedra angular del filme y hace que conectemos con los personajes a un nivel más profundo. Sus decisiones, sus reacciones y sus consecuencias nos importan.

Splitsville es una película sumamente entretenida, con un ritmo ágil y contundente con su reflexión sobre la vida y las relaciones de parejas. El filme se arriesga a ser grosero cuando es necesario y eso le paga buenos dividendos. Estamos ante una comedia para adultos que es una extraña mezcla entre There’s Something About Mary (1998) y Sideways (2004). Desde el humor negro hace una exploración social que se mueve entre lo absurdo y lo dolorosamente honesto. Exagerada, irreverente, pero sumamente precisa y entretenida.