El fenómeno Marvel cambió la industria del cine. Para bien y para mal Hollywood está atrapado entre los poderos tentáculos de la casa de Iron Man, Spider-Man, Capitán América y toda la legión de superhéroes que han nacido en las páginas de sus tiras cómicas. Guardianes de la Galaxia Vol. 3 (2023) es un filme número 32 del Universo Cinematográfico de Marvel (conocido como MCU por sus siglas en inglés), en un período de 15 años. Cuando la primera Guardianes de la Galaxia estrenó en 2014 marcó un cambio de ritmo y se destacó por su humor más ácido y sus personajes atrevidos que encajaban más en el perfil del antihéroe que en el encasillado de los superhéroes a los que nos tenían acostumbrados.
Una vez más el director James Gunn toma las riendas y lo hace para cerrar el ciclo de la franquicia que él mismo trajo a la luz. La soltura y el buen ritmo con el que se nos introdujeron los Guardianes se desvaneció en la segunda entrega, pero ahora Gunn encuentra otra vez el equilibro para contar una historia que es relevante más allá de los efectos especiales y las fascinantes secuencias de acción. El único escollo que el director y guionista no logra superar es el de la duración.
En esta ocasión los Guardianes, comandados por Peter Quill (Chris Pratt) tendrán que embarcarse en una misión para salvar a uno de los suyos. La historia gira en torno al singular Rocket y nos adentramos en su pasado con una serie de flashbacks que ayudan a crear el contexto para las situaciones presentes que viven los personajes. Esos escapes al pasado son la razón principal por la que el filme se estira a esas 2 horas y 30 minutos. En su mayoría los flashbacks se utilizan de manera correcta al servicio de la historia, pero sin dudas había espacio para reducir el metraje y lograr una edición más compacta.
La esencia de los Guardianes de la Galaxia
Lo que hizo que la primera entrega de esta saga fuera tan efectiva fueron sus personajes y sus individualidades. Aquí una vez más este se convierte en la mayor fortaleza del filme. La química que logra este grupo de rebeldes es fascinante, empezando por ese Peter Quill, pasando por Drax (Dave Bautista), Mantis (Pom Klementieff), Nebula (Karen Gillian), Rocket (Bradley Cooper), Gamora (Zoe Saldana) y hasta el monosilábico Groot (Vin Diesel), todos ejecutan como los instrumentos de una orquesta para crear una sinfonía perfecta. Tienen su espacio para lucirse por separado, pero también funcionan sin contratiempos cuando deben actuar en conjunto.
La música es otro elemento que se ha convertido en una marca registrada de Los Guardianes de la Galaxia. Aquí una vez más el universo sonoro se convierte en protagonista. La música hace la transición de diegética a incidental constantemente. Podemos tener a un personaje escuchando un tema y el mismo se integra a la banda sonora para acompañar a la acción en pantalla. Este recurso ha sido utilizado de manera muy efectiva en las tres entregas. En esta ocasión temas como Creep de Radiohead, Crazy on You de Heart, No Sleep Till Brooklyn de Beastie Boys, entre otros marcan la cadencia de las aventuras de los Guardianes. Tal vez el momento mejor logrado del filme la batalla que se capta en un plano secuencia al ritmo del tema de los Beastie Boys.
Guardianes de la Galaxia Vol. 3 es una película muy entretenida y le permite tomar al universo Marvel una bocanada de aire fresco, la cual necesitaba desesperadamente. La historia y sus personajes nos importan, el humor visual y los chistes fluyen sin atascarse. Como resultado tenemos una película efectiva y que nos lleva a desconectarnos y a dejarnos llevar por la evasión hasta que ruedan los créditos finales.