Por Pablo Mustonen
A medida que nos adentramos más de lleno en esta Obra Maestra que es “El Decálogo”, nos damos cuenta de que, al igual que el gran director Ingmar Bergman, Kieslowski era un gran retratista del rostro y de las expresiones humanas. Con tres películas que hemos revisado hasta el momento tenemos prueba suficiente para decir que Kieslowski también era un maestro de los primeros planos. En estas diez obras, el director polaco utiliza los primeros planos y los movimientos de cámara de una manera tan perfecta que nos involucramos cada vez más en la historia de cada uno de los Mandamientos y nos sentimos parte de la misma.
El tercer capítulo tiene mucho de lo que hemos expresado anteriormente. Es Nochebuena, y un padre de familia está a punto de participar en una aventura llena de misterios y sentimientos. Y es aquí donde vemos la similitud con este tercer Mandamiento, y es que el padre, en el día de Nochebuena, no puede compartir con su familia ni puede descansar y, aunque esto no es relevante, debemos buscar una similitud con este Mandamiento. Kieslowski y Piesiewicz no se basaron en hacer su obra firmemente sobre los Mandamientos, sino en historias de la vida partiendo de los mismos.
El padre no puede compartir con su familia debido a que en la misa del Gallo ve entre la multitud a quien una vez fuera su amante. Prediciendo que algo raro puede pasar, desconecta el teléfono de su casa, pero la amante se las ingenia para localizarlo a través del portero automático de la casa. Con el pretexto a su esposa de que han robado su carro, un taxi del cual es propietario, sale de la casa y se encuentra con su amante que está enfrentando un gran problema: su “novio”, a quien más adelante llegamos a conocer, ha desaparecido.
La trama se concentra en estos dos personajes. Ella está sola en Nochebuena, en una ciudad cuyas calles están totalmente vacías y busca la manera de estar hasta horas de la madrugada con quien una vez fuera su amante. Si esto ocurre, y como bien expresa ella al final de la película, “todo está bien”.
Filme sentimental y psicológico que nos presenta una Navidad desierta y donde el temor a la soledad es el principal protagonista.
Calificación: 8/10.
Ficha Técnica:
- Dirección: Krzysztof Kieslowski
- Guión: Krzysztof Kieslowski y Krzysztof Piesiewicz
- País: Polonia
- Año: 1989
- Duración: 56 minutos
- Género: Drama
- Intérpretes: Daniel Olbrychski, Maria Pakulnis, Joanna Szczepkowska
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Escrito por Pablo Mustonen para la Revista CINEASTA.