Puntuación: 4 de 5.

Con Twinless (2025) el director y guionista James Sweeney logra algo cada vez más escaso en el cine. El filme desarrolla una historia fresca e innovadora, la idea central le da un punto de partida muy particular y nos enfrenta con un relato innovador que se mueve muy bien entre el drama y la comedia negra. Sweeney no solo se destaca detrás de la cámara, sino que también presenta muy buenas credenciales con un papel coprotagónico.

Roman (Dylan O’Brien) acaba de perder a su hermano gemelo en un accidente. Su difícil proceso de duelo lo lleva hasta un grupo de apoyo para personas que han pasado por su misma situación y allí conoce al enigmático Dennis (James Sweeney). Bajo esta premisa central Twinless comienza a hilvanar una historia llena de giros impredecibles. A medida que vamos descubriendo la vida del difunto hermano desde los testimonios de Roman, también conocemos a profundidad su propia vida. De forma inteligente el guion monta de manera paralela la historia de ese Dennis.

Twinless fluye sin contratiempos en gran parte gracias a las magníficas interpretaciones de Dylan O’Brien y James Sweeney. Otro punto alto es como el filme logra hacernos reír en la tragedia con un humor negro muy bien manejado, pero también nos toca las fibras más sensibles para sacudirnos con sus vueltas inesperadas. El balance para explorar con seriedad temas como el duelo, la soledad y la incapacidad de comunicarse, a la vez que juega con los códigos de la comedia romántica, es una de las más grandes fortalezas del guion.

Esta propuesta de cine independiente es íntima, emocionalmente intensa y realmente innovadora. Twinless es una película compacta que explora lo más profundo del alma humana, nos lleva a lugares incómodos, nos hace reír y nos sorprende con golpes inesperados. El director nos lleva a lugares familiares, juega con los clichés del género y los dobla para entregar una película ingeniosa y muy entretenida.